13 de diciembre de 2011

black mirror

se trata de una serie británica de tres episodios que acabo de descubrir. tras recuperarme del visionado del primer episodio empiezo a escribir esto sin saber qué carajo contar.
la serie sale de la cabeza de charlie brooker, quien hace algún tiempo nos trajo la también miniserie dead set. en este caso los capítulos no comparten trama. veré que tal está el segundo, porque con lo impactante que ha sido el primero estoy empezando a desear que hagan veinte más. si el nivel se mantiene, claro.

the national anthem
para contar el por qué estoy tan emocionado debería empezar contando los cinco primeros minutos. allá voy. un vídeo en youtube anuncia que la princesa ha sido secuestrada y solo será puesta en libertad si el primer ministro aparece en todos los canales teniendo sexo con un cerdo. ya tenemos escándalo para rato. la noticia se propaga como la pólvora y comienzan a suceder cosas.

si difícilmente se te había ocurrido que pudiera existir una serie así, imagínate que esto es solo el principio. vale, todo da vueltas a lo mismo, pero en serio, el final es conmovedor. una crítica social bastante dura y realista. y no lo digo con las gafas de pasta puestas ni una pancarta en las manos. el final, lejos de ser lo más impactante visualmente, me ha dejado helado, y es que tiene toda la razón del mundo. nos esforzamos en mantener una imagen exterior cojonuda y no nos paramos a pensar en nuestro interior. parece que solo nos importa la parte nuestra que los demás ven, no con la que tenemos que convivir.

me ha hecho gracia un momento en el que hablan de lars von trier y el movimiento dogma 95. hay otros guiños, como algo de un creador de efectos especiales que trabajó para la hbo, pero ni idea de quien es el tipo ni si es él en realidad o una coña.

ya tengo el segundo episodio preparado. en cuanto lo vea os contaré.

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